Shock Wave Terapy (ESWT)

por | Mar 1, 2016 | Ciencia | 0 Comentarios

Terapia con Equipos de Ondas de choque – Shock Wave Terapy (ESWT)

En la actualidad nuestro Grupo de Empresas  (Grupo de Empresa NutriDermoVital, cuenta con una gama de equipos Shock Wave Terapy (ESWT):

 

NDV ESWT I

Shock Wave Therapy I

 

 

 

 

 

 

ARM - TIPS - NDV ESWT I

Parámeter Thecnical:

Entrada: 100V ~ 240V / 47 ~ 63Hz

La frecuencia y energía: 1 Hz ~ 16 Hz, 60mj ~ 185mj

Panel de control: pantalla táctil a color de 8 pulgadas

Tamaño (cm): 38,8 * 30,4 * 31

Tamaño del embalaje (cm): 57 * 42 * 48 cm (caja de aluminio)

GW: 30kgs

Precio: 4.889 €

*** El precio no incluye Impuestos (luego hay que añadir impuestos en la Peninsula, Baleares y Canarias) ***

 

NDV ESWT II

NDV ESWT III

ARM NDV ESWT II

TECHNICAL PARAMETER NDV ESWT II

Precio: 5.989 €

*** El precio no incluye Impuestos (luego hay que añadir impuestos en la Peninsula, Baleares y Canarias) ***

NDV ESWT III

 

NDV ESWT II

arm - tips - NDV

 

Precio: 8.509 €

*** El precio no incluye Impuestos (luego hay que añadir impuestos en la Peninsula, Baleares y Canarias) ***

 

Shock Wave Therapy (ESWT)

 

Aplicación:

entesopatias crónicas
dolor en el talón (fascitis plantar del pie)
espolón calcáneo
enfermedades del tendón de Aquiles
La bursitis del tendón de Aquiles
dolor en el tendón de la rótula (rodilla del saltador)
la rodilla, la bursitis de rodilla de saltador okołorzepkowych
la rodilla de corredor
tibial anterior equipo
dolor en la zona de la cadera
tiro de la cadera
inflamación de los músculos flexores y extensores del muslo
banda / dolor en la columna lumbar
dolor en los músculos isquiotibiales remolques
dolor y la enfermedad del hombro
equipo de hombro doloroso (calcificación y tendinitis, bursitis)
codo de tenista, codo de golfista (epicondilitis)
el borde de la banda de la tibia
tibial anterior equipo
inflamación de los tendones y de sobrecarga del antebrazo, la mano, la muñeca,
dolor en la parte interna de la muñeca
las primeras etapas de la osteoartritis
dolor en la zona de la ingle
dolor en las articulaciones del hombro, con o sin calcificaciones (tendinitis wapniejące de la articulación del hombro)
dolor de hombro (es decir. la inflamación de la cápsula de la articulación del hombro)
los puntos gatillo (puntos gatillo)
calcificaciones localizadas dentro de los tejidos blandos (por ejemplo. calcificaciones okołobarkowe)
aumento de la tensión muscular
inflamación de las inserciones musculares
distensión muscular
postraumático
Las otras funciones:

El tratamiento de la defunción sexual masculina (ED)

ED - disfunción erectil

tratamiento pelo –  peluquería, reducir la grasa, etc.

 

Terapia con ondas de choque

 

terapia con ondas de choque

Antecedentes históricos

Las ondas de choque son ondas acústicas presentes en situaciones diarias, como en el caso del sonido de un trueno o generadas a partir del aplauso de un auditorio o por un avión que rompa la barrera del sonido. Sin embargo, comenzaron a ser reconocidas a partir de la segunda guerra mundial cuando las necropsias de náufragos que habían sufrido el efecto de ataques con cargas de profundidad evidenciaron severas lesiones a nivel pulmonar a pesar de no existir signos externos de violencia.

Esta fue la primera oportunidad en la que pudo comprobarse el efecto de las ondas de choque sobre el cuerpo humano. En la década de los cincuenta, se desarrollaron diferentes líneas de investigación con relación a este fenómeno. Así, por ejemplo se descubrió que ondas de choque generadas por un dispositivo electrohidráulico podían romper platos de cerámica en un medio líquido. Poco después se describió la posibilidad de generar las ondas con una fuente electromagnética. En 1966, durante la experimentación con proyectiles de alta velocidad en la empresa aerospacial Dornier, un empleado tocó el plato que se utilizaba como blanco exactamente en el momento en que impactaba el proyectil. Sintió que una especie de descarga eléctrica corría por su cuerpo.

Los estudios posteriores demostraron que no existía ningún tipo de electricidad en el medio y que en realidad el impacto había viajado desde el plato hacia el cuerpo del operario. Posteriormente se profundizó el conocimiento de este fenómeno al evaluar las alteraciones que se producían en los materiales, a nivel del sitio de impacto de gotas de lluvia sobre la superficie de aviones supersónicos y de micrometeoritos sobre los satélites. Se evidenció que con el tiempo se producían daños por la generación de lo que dio en llamarse ondas de choque.

A principios de los años setenta, el Ministerio de Defensa Alemán financió investigaciones acerca del efecto de las ondas sobre tejidos animales. Se hizo hincapié en su recorrido a través de los tejidos. Se evidenció entonces que se producían efectos colaterales leves en los músculos y en los tejidos adiposo y conectivo. Se comprobó que el tejido óseo sano no se afectaba bajo la carga de la onda de choque. También se investigó el daño del tejido cerebral, el pulmonar y el de los órganos abdominales. A partir de estas investigaciones surgió el interés en su aplicación terapéutica.

En 1971 Haeusler y Kiefer comunicaron la primera desintegración in vitro de un cálculo renal por medio de ondas de choque. En 1980 fue tratado en Munich el primer caso de litiasis renal. En 1983, se lanzó en Stuttgart el primer genera Terapia por onda de choque extracorpórea para el tratamiento de las lesiones musculoesqueléticas. En 1985, se llevó a cabo el primer tratamiento de un cálculo de vesícula biliar. En los últimos dieciséis años más de tres millones de pacientes han sido tratados transformando a la litotricia por onda de choque en la indicación principal para el tratamiento de los cálculos renales.  Posteriormente el método fue aplicado al tratamiento de cálculos del tracto biliar, la vejiga, el páncreas y las glándulas salivales. En 1985, en lo que respecta a la Ortopedia y Traumatología, se desarrollaron las primeras experiencias con respecto al efecto en el hueso. En realidad, inicialmente esto se debió a que se tenía temor acerca del daño que podría causar en la cadera el tratamiento de pacientes con litiasis renal. No se comprobó que aparecieran lesiones colaterales en hueso sano, sino por el contrario se constató que existía un estímulo de la osteogénesis y de la formación de callo de fractura por activación de los osteoblastos. En 1988, se aplicó por primera vez el método para el tratamiento de una seudoartrosis con buenos resultados.

 

Valchanov y cols.  informaron haber obtenido éxito en el 85% de los casos en seudoartrosis y retardos de consolidación. En 1993, fue lanzado al mercado el primer generador de onda de choque especialmente diseñado para el uso en el tejido musculoesquelético, con el nombre Ossa Tron. La tecnología aplicada para la litotricia renal debió ser modificada para el uso ortopédico. Las características técnicas y los dispositivos de aplicación urológicos convencionales tienen limitaciones e incluso contraindicaciones para su aplicación en tejidos musculoesqueléticos.

En el comienzo de la década de los noventa aparecieron los primeros informes con respecto a la tendinitis calcárea. Dahmen aplicó el concepto del tratamiento de cálculos renales y lo utilizó en las calcificaciones de la región del hombro con buenos resultados. Posteriormente surgieron numerosas publicaciones que informaban su aplicación en epicondilitis y fascitis plantar  y  actualmente existen diversas líneas de investigación.

En 1997, se estableció en Viena, la Sociedad Europea para la Terapia por Onda de Choque a nivel Músculoesquelético (ESMST) pero debido a la rápida difusión del método, en 1999, fue rebautizada como Sociedad Internacional para la Terapia por Onda de Choque a nivel Músculoesquelético (ISMST). En Sudamérica, la Sociedade Brasileira de Terapia por Ondas de Choque Extracorpórea en Ortopedia (SBTOC) le ha dado gran impulso a su aplicación. La FDA ha aprobado el uso de la onda de choque para el tratamiento de la fascitis plantar  En lo que respecta al resto de las patologías se encuentran aún en trá- mite de aprobación para su uso en los Estados Unidos. Sin embargo esta organización gubernamental ha considerado que en el caso de otras patologías como la tendinitis aquílea, epicondilitis, calcificaciones del supraespinoso, retardos de consolidación y seudoartrosis, la información acumulada hasta el momento sugiere que tienen al menos la misma eficacia terapéutica que los métodos convencionales sin riesgo potencial.

Características físicas de la onda

La aplicación diagnóstica y terapéutica del sonido no es nueva en medicina. La mayoría de las ondas utilizadas son continuas. El ejemplo típico es el ultrasonido en el cual ondas continuas de alta intensidad generan calor en el organismo. En el caso de la ecografía se usan pulsos de onda cortos manteniendo el número de oscilaciones lo más bajo posible. El patrón de las ondas de choque es distinto, son en realidad pulsos de presión de corta duración.

La presión positiva crece muy rápidamente desde la presión ambiente al pico máximo de la onda y luego cae para ser seguida por una corta fase de presión negativa. Estas ondas presentan entonces un pico de presión alto que en el caso de uso terapéutico está entre 8 mPa a más de 100 mPa. Este pico de presión se logra muy rápidamente en menos de 10 nanosegundos. La duración del ciclo es corta (menos de 10 microsegundos) y su espectro de frecuencia es amplio (16Hz-20 MHz). La onda de presión negativa dura unos pocos microsegundos.

Generación de la onda de choque

La onda de choque aplicada al tratamiento médico puede considerarse como una explosión controlada que genera un pulso sónico. Existen distintas formas de generar este pulso. Todas ellas dependen de la conversión de energía eléctrica en mecánica. Los tres mecanismos de generación de la onda habitualmente usados son:

  • Sistemas electrohidráulicos: representan la primera generación de dispositivos.

Se genera la onda a partir de una chispa como en la ignición de los automóviles. A partir de un capacitor cargado se produce una descarga de alto voltaje que a través de electrodos produce un impulso sobre un reflector elíptico que contiene agua. La chispa generada produce calor y vaporiza el agua circundante produciendo una burbuja de gas constituida por vapor de agua y plasma. Los sistemas electrohidráulicos son los más efectivos desde el punto de vista terapéutico por las características de distribución de la presión en el área de tratamiento.

  • Sistemas piezoeléctricos: la oscilación de cristales de cuarzo determinada por una rápida descarga eléctrica genera un pulso de presión en el agua circundante que produce una onda de choque. Son los sistemas más caros por su mantenimiento.
  • Sistemas electromagnéticos: un pulso generado por un campo magnético produce la deflección de una membrana metálica altamente conductora que genera la onda de sonido. Una vez emitida la onda pasa a tra- vés de una lente acústica que de acuerdo con su distancia focal determina un punto focal terapéutico determinado.

Efectos físicos de las ondas

La onda genera una brusca variación de presión que se propaga en los tres planos del espacio pasando de la presión ambiente al pico máximo de presión en el frente de la onda. Presión 100 mPa 5 a 10 ns 1us Presión máxima 100 mPA;

Ancho de pulso: -6 dB Presión mínima -10 mPa

Onda de choque. Al atravesar un medio, causa una expansión y concentración de éste que altera su densidad. La propagación puede describirse como una compresión y relajación alternadas del medio a lo largo de la dirección de propagación. Cuando la onda de choque ingresa en un tejido se disipa y refleja, siendo la energía cinética absorbida de acuerdo con la estructura del medio. Así, van cambiando sus propiedades físicas por atenuación al viajar por un medio y por reflexión y refractación cuando pasa de un medio a otro.

En el aire la atenuación es muy alta, en el medio acuoso en cambio es aproximadamente mil veces menor. Para que la onda de choque tenga un efecto terapéutico adecuado la energía debe ser focalizada en el punto que se va a tratar. Si bien la onda es dirigida a un punto focal tiene efectos sobre un área mayor o volumen focal.

Se determina en los tejidos un efecto de carga mecánica que viaja a través de ellos a una velocidad levemente superior a la del sonido. La presión positiva y el corto tiempo de ascenso son responsables de este efecto directo de carga. Esto es lo que se llama efecto primario o directo de la onda de choque. La onda negativa secundaria es responsable del fenómeno de cavitación, que es el llamado efecto indirecto o secundario de la onda de choque. Está determinado por la formación de burbujas gaseosas debido al efecto de las variaciones de presión sobre el agua.

La primera parte de la onda comprime las burbujas de gas de 1 mm a unos pocos micrones con lo que la presión y la energía dentro de ellas aumentan destacadamente. Después de un tiempo determinado las burbujas colapsan o implosionan en forma descontrolada generando ondas de choque secundarias. La interacción entre las ondas de choque y las burbujas genera chorros de agua de gran energía y alta temperatura. Este fenómeno también se produce cuando la onda impacta una burbuja de gas ya presente en el medio.

En la interfase entre medios de distinta densidad la simetría de los fenómenos de implosión es alterada con un mayor potencial destructivo. Así por ejemplo en los límites entre tejido muscular y óseo es en los que se producen mayores cambios y mayor emisión de energía con lo que se genera un mayor efecto biológico. Si el chorro de agua corre a través de una superficie dura se formará en ésta un orificio.

La desintegración de un cálculo renal es desde el punto de vista físico una combinación entre los efectos directo e indirecto de la onda de choque. El efecto de desintegración de cálculos renales se basa en la ecuación: V = eE n.68 V: corresponde al volumen a desintegrar, e: es un coeficiente de desintegración propio de cada material, E: es el total de energía por pulso y n: es el número de pulsos.

Sin embargo, en ortopedia esta ecuación no es aplicable en la mayoría de las indicaciones. Los mecanismos de acción en patología ortopédica están aún en investigación. La carga se distribuye en un campo llamado “foco de onda de choque” que es definido como el área de distribución de la presión en sentido axial y lateral en la cual se puede medir hasta la mitad del valor máximo de la onda de presión. Dicha área tiene típicamente una forma elíptica o de cigarro, con su eje mayor en la dirección de propagación de las ondas y es crítica al considerar el valor terapéutico de la onda de choque. La profundidad o penetración del foco de la onda de choque en los tejidos puede variarse modificando el espesor de la almohada de acoplamiento.

Existen varios pará- metros físicos para considerar en el área focal:

  1. Presión: la presión generada por la onda de choque con relación a espacio y tiempo se mide en megapascales (mPa). El campo de presión es máximo en el centro focal y se disipa periféricamente de acuerdo con el mecanismo de generación de la onda. Dispositivo electromagnético de generación de onda de choque.
  2. Densidad de flujo de energía: la energía lograda en el punto focal es denominada “densidad de flujo de energía”. Es el valor máximo de energía acústica transmitido a través de un área de 1 mm2 por cada pulso. Se mide en mJ/mm2 (mili joules) . El valor máximo de densidad de energía se encuentra en el centro del foco de la onda de choque. Hacia la periferia el flujo de energía cae en forma proporcional a la caída de la presión. Los efectos biológicos de la onda de choque se asocian con los niveles de densidad de energía.

Rompe ha definido como niveles bajos de energía a aquellos que se sitúan entre 0,08 mJ/mm2 hasta 0,27 mJ/mm2 , desde 0,28 mJ/mm2 hasta 0,59 mJ/mm2 se considera una densidad de energía media, mientras que desde 0,60 mJ/mm2 se considera alto nivel de energía.

Sin embargo, el área más variable en los trabajos publicados ha sido la densidad de energía aplicada y los parámetros para definir los niveles bajos, medios y altos de energía han sido objeto de gran discusión. Esto se debe en parte a la gran cantidad de generadores de onda en el mercado con rendimientos distintos y a que es difícil medir el efecto de la onda sobre el foco, lo que se practica con unos dispositivos llamados hidrófonos.

  1. El “ángulo de apertura” está determinado por el ángulo de un cono formado entre el punto focal y la apertura del dispositivo de emisión. Cuanto mayor sea el ángulo de apertura, más alta será la presión focal y la densidad de flujo de energía focal.
  2. La “energía efectiva total de un tratamiento” se define como la densidad de flujo de energía por el número de pulsos y las medidas geométricas del foco. Representa la energía total transmitida a un determinado punto.

Los efectos físicos de las ondas pueden ser evaluados en un área definida en forma arbitraria según distintos parámetros. Existen distintas posibilidades:

  1. Área de 6 dB: considera un área de acuerdo con el nivel de presión. Se definen los límites del foco hasta el punto en que la presión disminuye hasta un 50% del pico máximo. Se mide en mm a lo largo de los ejes x, y, z. 2.
  2. Área 5 mPa: se definen los límites del foco de acuerdo con el nivel de descenso de la presión hasta un nivel de 5 mPa, en mm en los tres ejes antes mencionados. 3. Área de 5 mm: un área definida por una extensión
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