Cronoterapia: cuando la clave, de medicarse esta en la hora.

 

La Cronoterapia, es la ciencia que estudia esta conciliación entre ritmos circadianos y atención sanitaria.

Tenemos relojes en nuestras células que gobiernan el metabolismo de los fármacos. Algunos medicamentos es mejor recetarlos para la noche y otros durante el día

 

Decenas de estudios epidemiológicos y ensayos clínicos han demostrado en los últimos años que tener en cuenta el momento del día más idóneo para administrar un tratamiento médico permite mejorar los resultados de las terapias y reducir sus efectos secundarios. De hecho, hay evidencias de que en enfermedades como la hipertensión, el asma, la artritis, las alergias e incluso el cáncer adecuar los abordajes terapéuticos a los ritmos de nuestro reloj biológico puede influir directamente en su efectividad.

Aunque la Cronobiología nació como disciplina científica hace 60 años, «sus aplicaciones apenas han recibido atención por parte de los médicos y, salvo contadas excepciones, se utiliza poco en la práctica médica diaria».

La concesión del último Premio Nobel de Medicina a tres cronobiólogos –Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young– por sus descubrimientos sobre las claves moleculares de los ritmos circadianos podría, sin embargo, servir de acicate para aupar de una vez por todas a una ciencia cuyas aplicaciones son más que prometedoras, comentan ambos especialistas.

Un ejemplo claro de hasta qué punto la Cronoterapia puede marcar diferencias importantes en la atención sanitaria la publicó la revista The Lancet hace tan solo unos meses. Según los datos de este trabajo, que realizó un seguimiento a cerca de 600 pacientes que se habían sometido a una cirugía de reemplazo de la válvula aórtica, la tarde parece ser un mejor momento para pasar por la mesa de operaciones en casos de esta intervención cardiaca. Así, los enfermos que se habían operado en horario vespertino mostraban un 50% menos de complicaciones que quienes habían estado en el quirófano durante la mañana.

Esta ventaja se debe a la expresión de uno de los genes que conforman los engranajes de los ritmos circadianos, denominado Rev-ErbAa. El influjo de este gen, añade, provoca que el miocardio, el músculo que mueve el corazón, sufra menos con los episodios de isquemia y reperfusión asociadas a la intervención quirúrgica, por lo que la recuperación del paciente es mejor.

Los resultados aún no son definitivos, señala, pero sin duda «abren excelentes perspectivas en la cirugía cardiaca».

En la misma línea, otro estudio publicado el pasado mes de noviembre en Science Translational Medicine también mostró que el momento del día en que se produce una lesión afecta a su tiempo de curación. En concreto, la investigación -aún preliminar- encontró que las quemaduras que se habían producido durante la noche necesitaban un promedio de 11 días más para sanar que aquellos que se generaron durante el día.

Ambos ejemplos, explica Madrid, «dan cuenta de la importancia que tienen los relojes biológicos en la fisiología y medicina humana porque estos relojes preparan nuestro cuerpo para hacer frente a los procesos o agresiones que son más probables en cada momento del día».

Desafíos

Una de las áreas de investigación más interesantes que se están llevando a cabo en el ámbito de la Cronoterapia tiene que ver con el tratamiento del cáncer. Desde la Warwick Medical School en Coventry (Reino Unido), Francis Lévi ha llevado a cabo más de 30 ensayos clínicos cuyas conclusiones sugieren, por ejemplo, que la quimioterapia tiene más posibilidades de éxito y provoca menos toxicidad si se administra a una determinada hora del día (cada fármaco sigue una pauta específica).

Los resultados del científico, sin embargo, también han puesto de manifiesto que un elevado porcentaje de pacientes no se beneficia al recibir el tratamiento en el momento fijado en el estudio.

Según los análisis de Lévi, el sexo y los genes tienen mucho que ver con estas diferencias. Pero, además, esto también se debe al hecho de que los ritmos biológicos no son uniformes, sino que varían de un individuo a otro.

Gran parte de los medicamentos hipotensores, los que se emplean para controlar la hipertensión, son más eficaces cuando se administran por la noche, aclara.

«La investigación seguirá dando frutos», comentan convencidos los científicos. Porque no hay duda de que, en Medicina, el cuándo importa tanto o más que el qué, el cómo y el cuánto.

Estar en sintonía con el reloj biológico natural del cuerpo es mucho más que saber si uno es una “alondra” o una “lechuza”. También puede tener efectos profundos en la salud. 

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