Lipobarrido celular intradérmico, la liposucción sin cirugía

Perder centímetros, reducir la celulitis y atenúar la flacidez en tan solo 45 minutos

Cada cuerpo es un mundo y en muchos casos incluso llevando una buena alimentación y practicando deporte es posible que aparezcan cúmulos de grasa que son difíciles de eliminar.

La grasa tiene tendencia a acumularse en zonas como el abdomen, los muslos o los glúteos y una vez que se ha instalado allí, ya no es tan fácil librarse de ella.

Por todo ello, la técnica estética está en pleno avance hacia procesos que consigan remodelar el cuerpo sin necesidad de tener que someterse a una intervención quirúrgica.

El lipobarrido es un buen ejemplo de técnica no invasiva que ayuda a remodelar el cuerpo y, a la vez, a que la piel recupere firmeza:

 

Lipobarrido con HIFU El nuevo método de eliminación de grasa localizada

HIFU es una técnica con enfoque no invasivo que utiliza una energía ultrasónica administrada con precisión (Focusado) que permite modelar la figura mediante la aplicación de energía sobre los depósitos de grasa seleccionados. La energía atraviesa la dermis, alcanza el tejido graso y disuelve el exceso de adipocito.

La terapia con HIFU da como resultado la ablación térmica dirigida al tejido sin dañar las estructuras circundantes. Es por esto que en los últimos 9 – 10 años ha ganado cada vez más interés clínico como una herramienta novedosa para la ablación guiada por imágenes.

Con Lipobarrrido las células grasas, o adipocitos tienen las horas contadas. Hasta 700 centímetros cúbicos, o el equivalente a la grasa contenida en cuatro latas de refresco, pueden quedarse fuera de tu cuerpo en un tratamiento no invasivo y sin dejar señal alguna en tu piel. Ni siquiera un leve enrojecimiento. Y además con la garantía de no volverla a recuperar más.

La grasa eliminada, será expulsada de tu organismo sin que te des cuenta. La piel, debido al calor que se genera por el Lipobarrido, activará el colágeno y ayudará de este modo a la retracción de la piel evitando así en el mismo tratamiento la temida flacidez. Todo son ventajas. Sin cirugía, sin anestesia y sin cicatrices.

 

Cómo funciona el Lipobarrido. El nuevo método de eliminación de grasa localizada con HIFU

HIFU Utiliza el efecto de termocoagulación, gracias a la emisión de ondas precisas de ultrasonido enfocado de alta intensidad con la intención de destruir los adipocitos y reducir la grasa de forma permanente.

Gracias a la fragmentación celular, producida por los disparos de una fuerza destructora, se logra facilitar la extracción no traumática de la célula, por medio de los procedimientos biológicos y fisiológicos del organismo, y con ayuda de alta tecnología de arrastre.

HIFU destruye el tejido graso inicialmente, al elevar directamente la temperatura de la célula a través de la absorción de energía de ultrasonido, y luego, por la destrucción mecánica de las altas presiones inducidas térmicamente.

Lipobarrido celular intradérmico  se produce disparando de forma continua una fuerza destructora que impacta sobre las cuatro partes resistentes de la célula:

1- Núcleo: corazón de la célula

2- Membrana: capsula de la célula

3- Mitocondria: cerebro de la célula

4- Glicerol: contenido graso

Al disparar continuamente, cada parte de la célula es identificada e impactada lentamente para su destrucción y la de cada una de sus partes, no dejando así resto de ella. El disparo penetra lateralmente a las cuatro partes resistentes de la célula, no afecta a ningún tejido adyacente y logra erradicar la existencia de células de alto contenido graso.

El proceso consta de tres pasos:

.- 1º) Mediante alta tecnología de diagnóstico por imagen de alta precisión, permite visualizar las zonas que hay que tratar y conocer su estado, se determina la cantidad de grasa que es preciso eliminar de cada zona para obtener el mejor resultado posible.

.- 2º) La primera fase consiste en “bombardear” los depósitos de grasa que necesitan tratamiento con energía. La energía atraviesa la piel, llega al tejido graso y desintegra la parte de los excesos de grasa localizados además de ser capaz de atenuar la flacidez a través de una contracción de la piel. Un porcentaje de grasa es disuelta mediante fragmentación selectiva celular. Las células adiposas (adipocitos) una vez fragmentadas, comenzaran el proceso de eliminación gradualmente por vías fisiológicas.

.- 3º) Un porcentaje de grasa es disuelta y se expulsa gradualmente por vías fisiológicas, y el resto es ayudado mediante un sofisticado sistema de arrastre de grasa hasta sus zonas naturales de evacuación, como el sistema linfático, ayudados de una energía dotada de laser infrarrojos que estimula la dilatación de los vasos sanguíneos, para lograr una sencilla y cómoda extracción de esta grasa del cuerpo que no se puede eliminar.

Los tejidos circundantes no se ven afectados.

Al realizar la sesión – aplicación se genera una mínima inflamación y los triglicéridos liberados y los restos grasos se eliminan a través de las circulaciones linfática y venosa, sin aumentar las concentraciones séricas de lípidos.

 

Para evaluar el impacto histológico HIFU, se han realizado varios estudios científicos, pero destacamos un estudio realizado a 33 pacientes que recibieron tratamiento en el abdomen, seguido de abdominoplastia en varios intervalos asignados después del tratamiento.

La evaluación in vivo mediante MRI y CT reveló una reducción en el volumen de grasa.

Los estudios basados ​​en el uso de HIFU para el contorno del cuerpo mostraron que la satisfacción de la paciente auto informada es aproximadamente del 47% al 86%.

Histológicamente, el daño de los adipocitos se observa a la semana después del tratamiento, con destrucción significativa de adipocitos al cabo de un mes.

Entre 4 y 5 meses después del tratamiento, la patología demostró una curación normalizada completa de la zona con una fibrosis mínima y sin daños en la piel.

¿Por qué reducimos la grasa localizada con Hifu? Lipobarrido

En la actualidad existen multitud de técnicas para obtener diferentes tipos de modalidades de remodelado corporal no invasivas, (criolipólisis, radiofrecuencia (RF), la vibración corporal total (WBV), terapia con láser de baja intensidad (LLLT), la terapia de ondas de choque extracorpóreas (ESWT) y por supuesto Ultrasonido Enfocado – Focusado de Alta Intensidad (HIFU) para reducir el volumen de tejido adiposo subcutáneo o celulitis.

Cada una de estas técnicas procedimiento tiene mecanismos distintos para estimular la apoptosis   del tejido adiposo.

Utilizamos HIFU porque es una tecnología segura y eficiente para reducir el tejido adiposo subcutáneo sin ningún efecto significativo sobre los lípidos sanguíneos o los marcadores inflamatorios y sin efectos adversos locales, como quemaduras o cicatrices.

También debemos tener en cuenta que los resultados con HIFU no dependen de las dietas ni de la actividad física diaria. Además el tiempo de recuperación del tratamiento es mínimo.

La sesión dura unos 45 minutos y los resultados se notan de forma inmediata. Con un solo tratamiento se pueden reducir hasta 6,5 centímetros, lo que implica una reducción de una talla.

El número de sesiones a realizar depende del estado del paciente y de las zonas que haya que tratar. En algunos casos, basta con una única sesión, mientras que en otros hay que realizar varias para conseguir los resultados deseados.

¿Qué zonas se pueden tratar?

Esta técnica se puede aplicar tanto en áreas pequeñas como en otras más grandes. El lipobarrido se suele llevar a cabo en abdomen, flancos, caderas, cartucheras, brazos y piernas.

¿Cuándo se ven los resultados definitivos?

Desde la primera sesión ya se empiezan a notar los efectos, pero es en el lapso de 30 a 45 días cuando se pueden apreciar los efectos definitivos, una vez que el cuerpo ha eliminado toda la grasa.

¿Qué ventajas tiene el lipobarrido?

En este sentido, el lipobarrido es una técnica revolucionaria, puesto que pocos procesos no invasivos son capaces de conseguir dos efectos tan deseados: una figura sin exceso de grasa y una piel de aspecto liso, terso y suave.

Cuando hay un exceso de grasa lo normal es que pueda aparecer celulitis y flacidez. Mientras que la liposucción acaba con la grasa, pero no pone remedio a los problemas de la piel, con el lipobarrido se pueden conseguir las dos cosas a la vez. La energía que se aplica sobre el cuerpo estimula la producción de colágeno, lo que mejora el aspecto de la piel. Después de una sesión, la zona tratada está más tersa y lisa, desapareciendo la flacidez.

Remodelación corporal avanzada. Consiste en disparar sobre los depósitos de grasa que precisen tratamiento con la energía que genera un aparato tecnológicamente avanzado. La energía atraviesa la piel, llega al tejido graso y además de desintegrar parte de los excesos de grasa seleccionados provoca una contracción de la piel.

Efecto lifting: Capaz de atenuar la flacidez. El proceso de desintegración de la grasa es muy preciso. Mediante un escáner corporal de alta precisión que permite visualizar el interior de las zonas que hay que eliminar y conocer su estado se determina la cantidad de grasa que es preciso eliminar de cada zona para obtener un buen resultado.

 

¿Cuál es tipo de personas indicada para esta técnica?

En líneas generales el tratamiento es una buena opción para aquellas personas que, después de intentarlo por otros medios, no han conseguido resultados a la hora de eliminar la grasa.

De hecho se prescribe en casos de pacientes:

  • que padezcan acúmulos de grasa ultrarresistente.
  • que no logren eliminar grasa por estar está en capas profundas del organismo.
  • que no logren eliminar grasa localizada en zonas de difícil acceso.

 

¿Para qué tipo de personas NO está indicado?

Aunque es un tratamiento no invasivo, hay casos en los que el lipobarrido no está indicado.

Por ejemplo, en personas con problemas renales o que hayan padecido cáncer en los últimos cinco años. De ahí que sea tan importante que el especialista conozca el historial médico del paciente para ver si esta liposucción sin cirugía es la mejor alternativa.

 

Cuidados después del tratamiento

Es muy recomendable que en los días siguientes a la sesión el paciente beba unos dos litros de agua al día. La orina es una de las formas que tiene el cuerpo de eliminar esos cúmulos de grasa que han sido derretidos, así que es importante ayudarlo para que pueda expulsar cuanto antes esos deshechos.

Para finalizar lo mejor siempre es intentar llevar una vida sana con una dieta equilibrada dieta, hacer ejercicio de forma habitual es la mejor manera de cuidar la salud y mantener la línea.

El lipobarrido es una técnica definitiva a la hora de eliminar células de grasa, pero que unas hayan sido eliminadas no quiere decir que otras no puedan aparecer. Por eso es esencial que el paciente que se somete al tratamiento opte por un estilo de vida lo más sano posible y cuide su alimentación. No se trata de estar a dieta de forma constante, sino de reducir la ingesta de productos como el azúcar o las grasas saturadas, que además de aumentar el peso producen efectos bastante nocivos sobre el organismo.

 

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