6 Técnicas de Tratamiento para las rojeces, cupersosis y angiomas

por | Ago 23, 2017 | Ciencia | 0 Comentarios

6 Técnicas de Tratamiento para las rojeces, cupersosis y angiomas

 

Las telangiectasias, arañas vasculares, cuperosis y malformaciones congénitas son alteraciones de la vascularización cutánea de la cara, por dilatación de los vasos en forma de venitas o rojeces.

TRATAMIENTOS:

En el tratamiento de los angiomas, cuperosis y rojeces, la combinación de  tecnologías como los (DGP) Dispositivos generadores-aplilcadores de Plasma, las Fuentes de luz (láseres, IPL)  y la escleroterapia son  actualmente las opciónes más eficaces.

 

(DGP) Dispositivos Generadores-Aplicadores de Plasma:

Estos dispositivos actúan por vía percutánea,  generando una Sublimación de los vasos mediante el calor generado al recibir la descarga de gas ionizado (micro-arco-rayo), ocasionando una destrucción de los tejidos  (los vasos). De esta manera se produce una lesión superficial y perfectamente controlada, garantizando una seguridad total en las zonas circundantes. Las lesiones inducidas son del tamaño de la cabeza de un alfiler, y el tejido de alrededor y por debajo del punto de impacto no recibe energía y no sufre daño. Esta técnica sublima el tejido sin causar hematomas y sin causar lesión a tejidos circundantes, ionizando el gas contenido en el aire para generar Plasma sin legar a tocar la piel.

Fuentes de luz (IPL, Láser):

Es una de las mejores opción para la cuperosis y los vasos dilatados en el rostro. El láser coagula los capilares dilatados y, aunque generalmente los pacientes lo toleran bien, puede provocar pequeñas inflamaciones que desaparecen a los pocos días de la sesión. Entre los láseres más utilizados para tratar la cuperosis destacan los láseres pulsados y los sistemas de luz pulsada intensa que se basan en la generación de una fuente de luz policromática de alta intensidad. Estos tratamientos pueden requerir varias sesiones. El láser de colorante pulsado, así como el láser Q-Switched 1064nm son las técnicas más precisas y seguras para tratar los vasos de pequeño calibre que justifican la aparición de las rojeces, mientras que el láser Nd-Yag de pulso largo es para las venas más gruesas.

 

 

Escleroterapia:

Consiste en inyectar una sustancia en el interior del vaso que genera la fibrosis del tejido de la vena. Está en desuso porque puede causar necrosis de la piel adyacente.

Electrocirugía:

Consiste en la desecación de los vasos afectados mediante un bisturí eléctrico y una aguja. Este método está en desuso porque puede provocar quemaduras y cicatrices en la piel, con el consiguiente menoscabo dermoestético.

Cremas:

Algunos productos cosméticos consiguen calmar la piel y fortalecer las paredes de los capilares. Especialmente recomendables son los que contienen vitamina K.

Hierbas: La manzanilla, lavanda, melisa, aloe y otras hierbas calman la piel y reducen la hinchazón. Se pueden aplicar en compresas, cremas, aceite, bebidas, etc.

Mediante los últimos avances en medios diagnósticos y terapéuticos, podemos hoy en día tratar con éxito, de forma eficaz y segura, dicho componente vascular.

 

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