El cambio de horario  provoca el envejecimiento prematuro de la piel

Diversos estudios han comprobado que el cambio de horario puede traer consecuencias para la salud de las personas, entre ellas el envejecimiento de la piel. Esto se debe a que a pesar de que en invierno solo se retrasa una hora el reloj, y en verano solo se adelanta una hora el rejoj, el cuerpo experimenta cambios repentinos en su rutina y esto puede favorecer conductas que provocan la aceleración del envejecimiento, como cambios en la dieta, en los horarios de sueño y el tiempo que estamos expuestos a la luz.

Durante la etapa de adaptación al nuevo horario es probable que disfrutemos de  menos horas de sueño, lo que puede producir cansancio durante el día y por lo tanto sintamos mayor necesidad de ingerir alimentos altos es azúcares o cafeína para mantenernos despiertos, al mismo tiempo es más probable que comencemos nuestras actividades con luz natural, lo cual aumenta nuestra exposición a los rayos UV. Todos estos factores dañan la piel y favorecen la aparición de lineas de expresión.

 

 

Efectos secundarios del cambio de horario

Mucho se ha hablado sobre si se ha de cambiar o no también el uso horario en estos días, y por más que me pese y a pesar de que el horario de verano actual con anocheceres tardíos me encanta, y el de invierno con amaneceres más tempranos también, el cambio de hora brusco tiene efectos perjudiciales para la salud sin aparentes beneficios sobre el consumo eléctrico o la economía. Se ha observado que en los 3 y hasta 7 días posteriores a los dos cambios de hora se producen trastornos emocionales y del sueño, peor rendimiento en trabajo, mayor numero de accidentes de tráfico, de suicidios y de ICTUS,  y un incremento de infartos en el cambio de primavera (3-7).

En definitiva….

Desde el punto de vista de la cronobiología (ritmos circadianos de vigilia sueño y sus efectos sobre la salud) y de la salud lo ideal para nuestros cuerpos en España, sería dejar de cambiar la hora pero volviendo al huso horario que nos corresponde, el de Portugal, Reino Unido, Irlanda y Canarias (a la que por cierto le correspondería el siguiente huso horario y debería seguir teniendo 1 hora de diferencia con nosotros), y posiblemente mantener el horario de verano, lo que nos llevaría por tanto a un horario similar al que tenemos hoy en día en invierno, más adaptados a lo que el cuerpo necesita por el lugar del mundo en que vivimos, donde el sol se pondrá antes en verano, animándonos a acostarnos más temprano.

Al cuerpo y a la mente le van mal los cambios bruscos de horario, y el cambio de hora ha de dejarse de hacer lo antes posible.

El debate sobre en qué huso deberíamos vivir no deja opción a dudas, en el que nos corresponde geográficamente.

Y si mantener el horario de verano o de invierno es más o menos beneficioso dependerá de en qué lado del país vivamos, de los horario de las escuelas y centros de trabajo, los de los programas de televisión y comercios, y de los gustos personales de cada uno, siendo éste tema menos importante y más condicionado por variables sociales, ya que el cuerpo se adapta fácilmente a los cambios de luz lentos que se producen a lo largo del año y siempre podemos adaptar el resto de actividades al horario del país como por ejemplo entrar a trabajar antes en verano y hacer jornadas intensivas y mas tarde en invierno.

 

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